Correct Look is a project in which Afro hair, in its various forms, along with the fabrics used in the background, are the axis that articulates a feminist, anti-racist, and anti-colonial discourse regarding aesthetics.
Correct Look es un proyecto en el que el cabello afro en sus diferentes variantes junto a los tejidos utilizados en el fondo son el eje que articula un discurso feminista, antiracista y anticolonial respecto a la estética.
Nace en Madrid y aún sigue vivo, desarrollándose en distintas ciudades y poblaciones rurales del continente africano, como son Khumble, aldea perteneciente a Thies en Senegal, Dakar, Touba y/o archipiélago Bijagos en Guinea Bissau.
Ha sido expuesto en Dakar – Senegal, bajo la curaduría de Salimata Diop, Madrid- España, Cali-Colombia.
Actualmente ha acompañado textos feministas en Alemania o Inglaterra como el de la escritora Mina Salami para el periodico alemán Zenit
Este proyecto nace en Madrid a raíz de una experiencia con una amiga al ir a recoger el pasaporte a su embajada. Ella había completado y enviado previamente todos los documentos y sólo quedaba ir a recogerlos. Para nuestra sorpresa, nos dijeron que la fotografía que llevaba no era adecuada. La funcionaria nos explicó que el pelo de mi amiga no era el “Correct Look” para un documento oficial. Las rastas, por cortas que fueran, la habían conmocionado como para rechazar la solicitud.
La historia del pelo de la gente negra comienza donde todo comienza, en África.
En el siglo XV, antes de la colonización europea, el pelo tenía una función de transmitir ciertos mensajes. Se podría decir que existía todo un lenguaje de tejido en el pelo, en la mayoría de las sociedades en África del Oeste. Los ciudadanos de estas sociedades fueron capturados y trasladados en lo que se conoce como comercio triangular, hacia los continentes europeo y americano.
Al parecer , el pelo de una mujer o un hombre negro no es aceptado socialmente de una manera natural, herencia de los 400 años de historia colonial y de los actuales estándares estéticos, eurocéntricos y difundidos mundialmente.
Según algunas creencias, la cabeza es la parte más importante del cuerpo. En ella se generan nuestros pensamientos, y es donde se filtran nuestras emociones, donde están gran parte de nuestros sentidos, vista, oído, olfato, gusto. La cabeza es sagrada y en lo más alto, el cabello, lo más cercano al cielo, lo que nos conecta con los dioses, las divinidades y con el resto de los miembros de la comunidad. Por tanto, quien arreglaba el cabello era una persona importante. Mucha de la gente en esta parte del continente, sabía trenzar pero quienes demostraban una destreza especial se les animaba a que asumieran el peinado de toda la comunidad. Antes de que el anterior responsable muriera se haría un traslado de poderes en una ceremonia sagrada.
Aproximadamente 20 millones de mujeres, hombres y niños, fueron capturados contra su voluntad durante 400 años. Durante este periodo, sus cabezas fueron afeitadas alegando motivos higiénicos, pero a sabiendas de que mutilaban una parte importante de su identidad. El daño, fué indescriptible. Separaron y mezclaron a familias y poblaciones limitándose tanto el lenguaje oral como el del peinado, además de que en “el nuevo mundo” no encontraban los enseres necesarios para los cuidados del cabello.
En este nuevo mundo, dominado por gente blanca, europea se establecieron unos estandares estéticos de lo que es y/o no es bello, desde el color de la piel hasta la textura del cabello, encargándose así de deshumanizar e inferiorizar al resto de los individuos especialmente a las mujeres negras. Woolly hair or bushy hair, siendo motivo de burla y por tanto teniendo que recurrir a otros métodos como el alisado.